siBARita Cañete

Una apuesta segura. Un oasis de (muy) buena comida entre los muchos bares que con cantos de sirena atraen a los miles de turistas que cada día pasean por las Ramblas de Barcelona.

Ya lleva varios años siendo uno de los locales de referencia en el Raval barcelonés, pero la entrada del Bar Cañete era (y es) una parada obligatoria en nuestro blog. Bebe de la mejor tradición de los bares en los que se cuida tanto al producto como a los comensales, pero su carta renueva y mejora las tapas y los platillos de siempre. Se nota la mano y el buen hacer de varias generaciones dedicadas a eso tan difícil que es dar de comer (bien) a los demás. Es lo que se dice una apuesta segura que convence a los paladares incrédulos que no sólo se dejan seducir por “lo nuevo” o la buena decoración y a los que van en busca de sitios diferentes, desenfadados, con propuestas originales. Nosotros hemos ido varias veces y siempre nos ha encantado. A quienes lo hemos recomendado también han disfrutado de su excelente comida y del ambiente del local.

La carta, a la que ellos mismos han acompañado de un elocuente y sincero eslogan –fuck your diet, o lo que es lo mismo: olvídate de contar calorías por un rato y disfruta-, y que se va adaptando según la temporada, se divide en cinco “episodios” principales. El primero de ellos se construye a partir de una variada selección de tapas “para picar” entre las que destacan la contundente bomba Cañete rellena de pringá, la suave ensaladilla rusa Cañete y, nuestro favorito, el original buñuelo de txistorra vasca servido a modo de piruleta. El segundo episodio lo forman los “platillos”, entre los que reina el afamado steak tartare de filete de vaca vieja (nosotros somos poco amantes de proclamar un plato como “el mejor” de una ciudad porque es casi imposible declarar ganadores únicos, pero éste merece estar por derecho en el podio de la capital catalana).

El tercer episodio lo protagonizan la carne, con dos ofertas fijas (el chateaubriand braseado y la mmmmediterránea presa ibérica al romero), y el pescado, que varía en función de la temporada y las capturas de los pescadores. Son platos más contundentes y sus precios disparan algo la cuenta, pero si eres de buen comer y de los que necesitan un plato-plato, seguro que no te defraudan. A nosotros, eso sí, nos gustan más las propuestas del cuarto episodio, los “clásicos” del Cañete. Con todas querrás repetir, pero si es la primera vez que vas y tienes que elegir, lánzate al tartare de atún salvaje con mascarpone y huevas de trucha, los chipirones de playa con judías de Santa Pau, el secreto de cerdo ibérico con parmentier y el canelón de pularda rustida con bechamel de foie. Este cuarteto es espectacular y si quieres impresionar a alguien se nos ocurren pocas combinaciones tan ganadoras y tan completas…

Si todavía te queda hueco o sigues la tradición francesa, la selección de quesos del quinto episodio te ayudará a cerrar la comida con un broche perfecto. Si prefieres culminar el “banquete” con uno de sus postres, seguro que las milhojas de crema, el tocinillo de cielo o las torrijas con vino de mesa te harán (literalmente) chuparte los dedos.

La impresionante carta de comidas va acompañada de una igualmente generosa carta de vinos que incluye una acertada (se nota que muy pensada) selección de vinos y cavas de diferentes regiones españolas y francesas. Nuestro consejo: si no eres un experto en vinos, déjate aconsejar. El éxito del Bar Cañete está en su comida y sus “caldos”, pero también en la profesionalidad, la simpatía y el saber hacer de sus camareros. ¡Y que conste que no los conocemos ni nos han pagado nada!

Una última cosa: el Bar Cañete ofrece dos posibilidades, barra y mantel, pero si quieres disfrutar al máximo de la experiencia, del buen ambiente y del espectáculo que ofrecen los cocineros mientras trabajan nosotros te aconsejamos optar por la primera. Eso sí, ve con cuidado, porque será difícil que no te tienten los platos que piden tus comensales a derecha e izquierda y acabes queriendo toda la carta.

Pruébalo y ya nos contarás. Y que nos perdonen en Bar Cañete, pero intenta no difundir demasiado lo bueno que es para que reservar mesa no se convierta en misión imposible o las hordas de foodies lo conviertan en su centro de reuniones…

Bar Cañete
Dirección: Calle de la Unión, 17– 08001, Barcelona (Raval)
Horario:
de 13 a 24 hs.
Teléfono: 932 70 34 58
Precio medio: 25-30€
Página web: http://www.barcanete.com
Imprescindibles: buñuelo de txistorra vasca, steak tartare de filete de vaca vieja, chipirones de playa con judías de Sant Pau, secreto de cerdo ibérico con parmentier, canelón de pularda rustida y bechamel de foie.

 

 

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